“La corrupción mata a la izquierda” señalaba recientemente el ex-Presidente Mujica.

Existe en Brasil un golpe de estado en marcha que produjo el quiebre de las reglas del juego democrático, utilizando el impeachment con la pretensión de destituir a la Presidenta de la República, sin que existan los fundamentos requeridos. Cuando las reglas que se quiebran son reglas fundamentales del sistema democrático, es apropiado hablar de golpe de estado.

No obstante, esto no debe impedir reflexionar sobre la relación entre izquierda y corrupción, sobre las consecuencias de la corrupción en general, y como la izquierda en el Paraguay ha abordado este tema.

No es razonable considerar ante las evidencias existentes de que la izquierda está inmune a la corrupción y tampoco se puede considerar que la corrupción sea generalizada en la izquierda, como pretende la derecha

LA CORRUPCIÓN SOCAVA LA LEGITIMIDAD
La corrupción es un proceso por el cual los individuos buscan beneficios privados a costa de lo público.

Los individuos y grupos políticos de una u otra manera se precian de luchar por el bien común o el bien de la mayoría. En consecuencia, cuando estos actores se involucran en hechos de corrupción, se pone en evidencia una incoherencia con el discurso sostenido y se genera una deslegitimación ante la ciudadanía.

De esta manera la corrupción socava la legitimidad de cualquier proyecto político sea de izquierda o derecha.

AVANCES EN BRASIL
El Brasil ha hecho avances significativos en materia de lucha contra la corrupción durante los gobiernos del PT. El Portal de Transparencia es un modelo a nivel internacional por la amplitud y profundidad de las informaciones sobre ingresos y gastos del gobierno que están disponibles para la ciudadanía.

La aprobación de la ley de acceso a la información significó también un avance en términos de transparencia.

La realización de conferencias sectoriales para promover la participación ciudadana en las diversas temáticas y ámbitos de la sociedad ha sido uno de los pilares de la política del PT. A título ilustrativo cabe mencionar la Conferencia sobre Transparencia y Control Social, de la que participaron más de un millón de ciudadanos.

La autonomía de la Policía Federal y del Ministerio Público, y el fortalecimiento de la Controladoria Geral da República han tenido significativos avances durante los gobiernos del PT.

Aun así el partido y el gobierno fueron contaminados por hechos de corrupción, que aunque no involucren a Dilma Rousseff si han involucrado a dirigentes prominentes el partido. Serias deficiencias persisten en la regulación del financiamiento político, particularmente el financiamiento proveniente de las empresas constructoras contratistas del estado.

GOBIERNO LUGO
Durante el gobierno Lugo, se ha observado por parte de la izquierda una subestimación del problema de la corrupción, como si estuviera automáticamente inmune, dado los ideales altruistas que persigue.

Esto ha llevado a no priorizar políticas anticorrupción. La ley de acceso a la información nunca fue promovida. Prevaleció el temor a las críticas que podría generar una propuesta de ese tipo por parte del diario abc, adversario histórico de la ley.

No se promovió la ley de regulación del financiamiento político promulgada finalmente en octubre de 2012 y las medidas de transparencia del origen de los fondos por parte de la Alianza Patriótica pueden considerarse en el mejor de los casos como tímidas.

No se implementaron medidas significativas de transparencia en materia presupuestaria. Los avances fueron pálidos y ni remotamente comparables con el Portal de Transparencia en Brasil.

El apoyo de Lugo, desde la Presidencia, con la política de gobierno abierto fue bastante débil, a pesar del entusiasmo y compromiso del ministro Hugo Roig. Brasil fue cofundador, con los Estados Unidos, de este movimiento internacional.

En el servicio civil se hicieron progresos extraordinarios sin precedentes gracias a la labor de la Secretaría de la Función Pública y de algunos ministerios y secretarías y desde la Presidencia se dejó hacer, lo cual fue importante, pero no se apoyó activamente está política.

Fue evidente la falta de compromiso de los ministros liberales con la profesionalización del servicio civil, aunque también de algunos de izquierda. La Presidencia nunca aprobó el decreto que reglamentaba la Ley de la Función Pública propuesto por la Ministra Soto, que paradójicamente fue aprobado posteriormente por el gobierno Cartes.

LOS DESAFÍOS DE LA IZQUIERDA CONTEMPORÁNEA
La corrupción “mata a la izquierda”, pero peor aún, si algo puede ser peor que la muerte, es un problema más que se agrega a los tremendos desafíos que enfrenta la izquierda desde que se desmoronaron los socialismos reales.

La izquierda enfrentó un gran cataclismo cuando las experiencias de socialismo se burocratizaron, el estado se transformó en una clase dominante y quedaron atrás los sueños de libertad e igualdad.

La izquierda contemporánea se vió obligada a abandonar conceptos fundamentales de la propuesta socialista, como la socialización de los medios de producción, y tener una postura mucho más conciliadora con la economía del mercado.

CALIBRAR EL ANTAGONISMO
En su accionar contemporáneo, la izquierda, en cierto sentido tiene que ir contra las pretensiones de los empresarios para poder implementar los ideales de igualdad, pero tiene que calibrar ese antagonismo, para no desestimular la inversión privada y el crecimiento de la economía, porque ya no se trata de eliminar la propiedad privada sino coexistir con ella.

La izquierda mantiene la bandera de la igualdad pero como un objetivo a lograr en el marco de la economía capitalista. En los gobiernos de izquierda de Chile, Brasil, Venezuela o Uruguay, no está en la agenda la socialización de los medios de producción.

También fueron abandonados ciertos conceptos fundamentales del socialismo como la superioridad de la democracia directa frente a la democracia burguesa, y se pasó a valorizar y respetar el pluralismo político, la democracia representativa y las reglas del juego democrático.

EL DESAFÍO DE DIFERENCIARSE
En este contexto, el gran desafío de la izquierda hoy en día es diferenciarse de la derecha, en la medida en que ya no existe esa diferencia marcada anterior.

¿En qué se diferencia, por ejemplo, el programa Bolsa Familia, una de las políticas centrales del gobierno del PT en Brasil del programa Oportunidades de México, ambos programas de transferencias monetarias para los más pobres? ¿ O cuál es la diferencia entre el Tekopora de Lugo y el Tekoporá de Nicanor?

En este contexto de lucha de la izquierda por su sobrevivencia, la situación se complica, cuando la corrupción afecta por igual a la izquierda y a la derecha.

BRASIL: OTROS FACTORES
La corrupción no ha sido el único factor que explica por qué han tenido éxito, por lo menos hasta ahora, los golpistas.

Hay otros factores: el sistema partidario brasileño, muy fragmentado, donde el principal partido tiene apenas 10% de las bancas, el crecimiento de la cantidad de parlamentarios de orientación conservadora en las sucesivas elecciones desde la asunción del PT, la creciente influencia de un grupo de parlamentarios conservadores liderado por Eduardo Cunha, que asumió la presidencia de la Cámara el año pasado, la erosión de su base de apoyo parlamentario y la crisis económica.

Los hechos de corrupción se sumaron a estos otros factores facilitando la labor de los golpistas. La prevención y el combate de la corrupción debe ser una política central de la izquierda. Aprender y corregir errores es fundamental.

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