CADE DE LA BOLSA TEATROLas ideas renovadoras de la Reforma Universitaria de Córdoba tardaron pero finalmente llegaron al Paraguay. Era el martes 6 de julio de 1926 en el Café de la Bolsa (actual Bolsi). Esa mañana la asamblea de estudiantes del Colegio Nacional, presidida por el Presidente del Centro Estudiantil, Sinforiano Buzó Gómez, había sido interrumpida por orden del Director y los estudiantes fueron obligados a abandonar el local de la institución. Los estudiantes se reunieron entonces en el local del Café de la Bolsa y decidieron iniciar una huelga. A continuación salieron en manifestación por las calles de Asunción y llegaron a las redacciones de los principales diarios, como La Nación y el Diario, a explicar su postura.

CARLOS FIEBRIG
Los estudiantes pedían la renuncia del titular de la cátedra de Botánica y Zoología, Carlos Friebig, ¿Como se explica pedir la renuncia a una figura reconocida por su labor de investigación en el campo de la ciencia? Friebig, ciudadano alemán, había realizado expediciones científicas por América del Sur desde 1902. En 1914 había sido contratado durante la presidencia de Eduardo Schaerer para crear y organizar el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, labor en la que colaboró su primera esposa, Anna Gertz, fallecida en 1920. La Universidad de Marburg le había concedido un Doctorado Honoris Causa en 1923.

Historiadores contemporáneos le atribuyen un rol en el surgimiento del nacionalismo en el Paraguay, al realizar estudios sobre el Chaco, cómo parte de un esfuerzo por comprender y presentar esta región, tan diferente de la región oriental, como una parte del país, rica en flora, fauna y recursos, complementando los esfuerzos de historiadores y misiones religiosas, cada cual en su ámbito, para apuntalar los derechos del Paraguay en la región disputada con Bolivia.

DERECHO DIVINO DE LOS PROFESORES
Pero los estudiantes, si bien reconocían sus cualidades estrictamente académicas, tenían cuestionamientos serios al Profesor Fiebrig, particularmente su estilo autoritario. “Al entrar -recuerda Ruperto Resquin, participante directo en esos acontecimientos- los estudiantes de pie, debían saludarle al unísono, diciendo, “Buenos días, profesor”. Entraba al aula con el sombrero puesto y alzaba los pies sobre la mesa magistral.

Pero el autoritarismo, alegaban los estudiantes permeaba profundamente la relación profesor-alumno. Según un manifiesto estudiantil, su orientación “impide a sus alumnos todo desenvolvimiento de la libre personalidad, quiere hacer de ellos autómatas mecanizados, que deben repetir en su integra textualidad todo lo que él explica en clase, pero nada más que aquello que él dice, lo cual equivale a matar en los jóvenes todo ensayo de ensanchar sus propios horizontes y todo deseo de avanzar más en la obra de formar su intelecto”.

Resonaban en los estudiantes las ideas del manifiesto fundacional de la reforma de Córdoba que consideraba el régimen universitario vigente anacrónico: “Está fundado sobre una especie de derecho divino; el derecho divino del profesorado universitario. Se crea a sí mismo. En él nace y en él muere. Mantiene un alejamiento olímpico. La Federación Universitaria de Córdoba se alza para luchar contra este régimen y entiende que en ello le va la vida.”

El movimiento comenzó con los alumnos de dos secciones del 4° curso y del 6° curso que se negaron a asistir a sus clases. El Director del colegio, Juan Nascimiento, en represalia, suspendió todas las clases para ambos cursos. En respuesta, los estudiantes de todo el colegio, bajo el liderazgo del Centro Estudiantil iniciaron la huelga. Finalmente, el Profesor Fiebrig pidió permiso y fue reemplazado en su cargo, tras una semana de huelga.

La huelga en el Colegio Nacional no fue un acontecimiento aislado. Un movimiento juvenil con ideas radicales y renovadoras había surgido el año anterior, 1925 en el Colegio Nacional, cuando Obdulio Barthe fue electo Presidente del Centro Estudiantil, y Herib Campos Cervera, fue designado Director de la Revista del Centro Estudiantil. Sinforiano Buzo Gómez, presidente del Centro Estudiantil en 1926 pertenecía al mismo grupo.

LA FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES DEL PARAGUAY
En 1926 hizo su aparición con fuerza, a través de intervenciones en distintos ámbitos, Oscar Creydt. En 1927 el movimiento juvenil triunfó en las elecciones para la Federación de Estudiantes del Paraguay, organismo que nucleaba a estudiantes secundarios y universitarios. Fueron electos miembros de la Comisión Directiva Oscar Creydt (presidente), Obdulio Barthe (vicepresidente), Herib Campos Cervera y Sinforiano Buzo Gómez. La plataforma electoral del movimiento fue la reforma universitaria.

Así recuerda Creydt, los orígenes de este proceso: “Yo tomé contacto con el movimiento estudiantil revolucionario que se desarrollaba en el Colegio Nacional y un poco en algunas facultades de la Universidad. Entonces, leí acerca de la reforma universitaria argentina. Me dirigí a Gabriel del Mazo y me mandó 4 o 5 tomos sobre el movimiento de la Reforma. Como patriarca de esta reforma aparecía más o menos el Dr. Alfredo Palacios.”

Continua Creydt: “Empecé a plantear que en el Paraguay debe hacerse una reforma universitaria y de que los estudiantes deben participar en el gobierno y la administración de la Universidad, tal como planteaba la reforma universitaria argentina. Esto prendió en los estudiantes y fue mi plataforma electoral. Con eso triunfé, naturalmente contra la oposición de los liberales que no tenían nada que oponerme. Recuerdo que llevé los cuatro tomos de Gabriel del Mazo y puse sobre el pupitre cuando pronuncié el discurso.”

LAS IDEAS DE LOS REFORMISTAS
Las ideas de los reformistas paraguayos se basaban claramente en las ideas de la Reforma de Córdoba: la democratización y la participación de los estudiantes en el gobierno de la universidad, la autonomía universitaria, y la selección de profesores por concurso. En un plano más amplio defendieron la extensión universitaria a través de universidades populares, la teoría de la joven generación y el latinoamericanismo .

LA TEORÍA DE LA JOVEN GENERACIÓN
Fue uno de los pilares de la ideología de la reforma. Según el “Mensaje a los hombres de la nueva generación” subscripto en 1927 por Creydt y los jóvenes del nuevo movimiento “también en el Paraguay aparece la “nueva generación” que “pisa los umbrales de la historia” y “rompe el ritmo habitual de los acontecimientos (…) para proclamar la autonomía de criterio frente a los principios y las normas que gobiernan el régimen social de la actualidad”.

Esta teoría había sido desarrollada por Ortega y Gasset que estuvo en Buenos Aires en 1916 y dictó una serie de conferencias que tuvo gran impacto ante un público preferentemente universitario. Para Ortega “las variaciones que son decisivas en historia se presentan bajo la forma de generación”. Esta “es como un cuerpo integro con su minoría selecta y su muchedumbre que ha sido lanzada sobre el ámbito de la existencia con una trayectoria vital determinada”.

EL LATINOAMERICANISMO
El otro enfoque conceptual fundamental de los reformistas fue el latinoamericanismo, que había surgido en América Latina como oposición a la doctrina Monroe y al panamericanismo promovido por los Estados Unidos.

Estas ideas fueron inicialmente defendidas por juristas como Quesada y Saenz Peña en la Argentina, pero adquirieron gran popularidad posteriormente, hacia fines del siglo XIX de la mano de los miembros de la generación del 900, entre ellos José Enrique Rodó, cuya obra “Ariel”, adquirió repercusión continental; Alfredo Palacios, con fuertes conexiones con los jóvenes reformistas paraguayos; Manuel Ugarte que había estado en el Paraguay en 1913, como parte de su gira latinoamericana, para difundir sus ideas de unidad latinoamericana, y José Ingenieros con su célebre obra “El hombre mediocre”.

Los tres fueron socialistas, considerados como maestros por los reformistas de Córdoba y participaron posteriormente en la conformación de la Unión Latinoamericana en 1925, junto a varios de los líderes del movimiento de Córdoba.

El latinoamericanismo en el “Mensaje” de 1927 se observa en la idea del surgimiento de una “nueva generación latinoamericana” imbuida de una misión histórica frente al “espíritu racionalista y utilitario” de occidente. Aquí parecen sentirse los ecos de la temática de Rodó que definía el enfrentamiento entre América Latina y los Estados Unidos, en los términos del materialismo de Calibán y el romanticismo de Ariel, personajes de una obra de Shakespeare.

TENDENCIAS ENTRE LOS REFORMISTAS
Pero si bien los reformistas paraguayos compartían los postulados básicos de la reforma de Córdoba, existían por lo menos tres tendencias en su seno. La primera de ellas estaba constituida por los jóvenes revolucionarios liderados por Oscar Creydt y Obdulio Barthe entre otros.

Este grupo incorporaba otros ingredientes ideológicos adicionales: la idea del socialismo como la realización de los ideales de la revolución francesa hasta el máximo de sus potencialidades, tal como fuera formulada por el socialista francés Jean Jaures; la gesta de la independencia de mayo de 1811, considerada como un movimiento que apuntaba no solo a la independencia de un poder externo sino a fortalecer la soberanía popular, ideas inspiradas en el socialista argentino del siglo XIX Esteban Echeverría; y las ideas anarquistas, sobre la abolición del estado y una república de comunas. Sus principales integrantes finalmente transitan al movimiento comunista.

Un segundo grupo, entre los cuales se encuentra Ruperto Resquin, presidente del Centro Estudiantil del Colegio Nacional en 1928, estaba próximo a la Liga Nacional Independiente, que publicaba el diario La Nación. Finalmente, el tercer grupo, entre los cuales se puede mencionar a Salvador Villagra Maffiodo, Horacio Fernández y Augusto Saldivar estaba más próximo a los partidos tradicionales.

Pero estas ideas fundamentales de los reformistas paraguayos no fueron el punto de llegada, sino el punto de partida de una evolución política e ideológica que se desarrolla en los años siguientes.

BIBLIOGRAFIA
Bridget María Chesterton. The Grandchildren of Solano López: Frontier and Nation in Paraguay, 1904-1936
Federación de Estudiantes del Paraguay Mensaje a los hombres de la nueva generación. 1927
Juan Carlos Portiantero. Estudiantes y Política en América Latina. El proceso de la reforma de Córdoba 1918-1938. Siglo XXI 1978.
Revista de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales 1927-1929
Revista del Centro Estudiantil 1925-1928
Eduardo Bogado Tabacman. Formación del Partido Comunista en el Paraguay: 1923-1935

Anuncios