Ihle2

– Usted tiene una barba igual a la de Fidel – le espetó Montanaro

– Ministro, yo tengo una barba igual a la del Mariscal López, respondió el Pastor Ilhe con su característico acento germano.

El Pastor Armin Ihle, de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), fallecido  el 7 de octubre en Montevideo, fue uno de los principales defensores de los derechos humanos durante la dictadura de Stroessner. Figura principal en el Comité de Iglesias durante 18 años, había sido antes  Secretario Ejecutivo del CAREF que acogió a miles de argentinos y chilenos que buscaron refugio en la Argentina en los años 70.

Fue secuestrado por la Triple A, experiencia de la que pudo retornar con vida. Su situación en la Argentina se tornó insostenible desde que en mayo de 1977 negoció infructuosamente con los captores de la estudiante alemana Elizabeth Käseman, hija del pastor y teólogo Luterano Ernst Käseman, asesinada  pocos días después. Desde su forzada salida de la Argentina, se radicó en el Paraguay, convirtiéndose en el directivo principal del Comité de Iglesias, fundado por tres iglesias para la defensa de los derechos humanos.

Procesado y condenado por la dictadura por propalar “falsas noticias sobre muerte de indígenas” y despedido dos veces por la Congregación de Asunción de su Iglesia, algunos de cuyos miembros no aceptaban su lucha por la defensa de los derechos humanos, finalmente tuvo que salir del país. Ningún poder, sin embargo pudo apartar a Ihle del Paraguay, del afecto que él mantuvo hacia laicos y religiosos, principalmente de otras Iglesias, ni a los miles de paraguayos que lo reconocen como un héroe en la defensa de los derechos humanos durante la dictadura.

FUNDACIÓN DEL COMITÉ

La creación del Comité de Iglesias fue una sorpresa por diversos motivos. En primer lugar, la rapidez con que se concretó su creación. Un emisario de Pan para el Mundo, fundación vinculada a la Iglesia Evangélica Alemana, llegó a Paraguay, en junio de 1976, con la propuesta de creación de un organismo ecuménico de defensa de los derechos humanos, después de una visita a Chile, donde había funcionado una organización de similares características, el Comité Pro Paz.

La idea inicialmente fue discutida con  el Monseñor Rolón, quien convocó inmediatamente al Padre José María Blanch, coordinador de la Pastoral Social de la diócesis de Asunción, y quien habría de ser uno de los protagonistas principales a partir de entonces. En ese momento estaba reunida la Conferencia Episcopal que aprobó inmediatamente la idea. Se hicieron las reuniones con representantes de las demás iglesias, se redactó el estatuto, y a través de Conrado Pappalardo, responsable de Culto en el gobierno, se solicitó una reunión con Stroessner, quien aceptó la propuesta. En apenas una semana estaba creado el Comité de Iglesias.

La otra sorpresa: tres iglesias se unieron en un proyecto social pero con fuertes connotaciones políticas, un tipo de experiencia con escasos antecedentes en el Paraguay. Dos de ellas eran relativamente desconocidas del gran público: Discípulos de Cristo y  la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, pero con fuerte presencia en el país, la primera como fundadora y administradora del Colegio Internacional y de Misión de Amistad y la segunda, fundadora del Colegio Goethe, inicialmente Colegio Alemán.

La rapidez con que fue creado el organismo, sin embargo, no fue pura casualidad. Estaba precedida de una evolución de algunas iglesias protestantes en América Latina, desde los años 60, hacia un mayor compromiso con la defensa de los derechos humanos, y los cambios en las estructuras sociales y políticas. Esta evolución también se reflejó en el Consejo Mundial de Iglesias, cuerpo coordinador de iglesias protestantes, bajo el influjo de nuevos enfoques promovidos por teólogos protestantes latinoamericanos, como Ruben Alves, Mauricio López y José Míguez Bonino,  y organismos como Iglesia y Sociedad en América Latina (ISAL), todos precursores de la teología de la liberación. El Consejo Mundial de Iglesias fue un apoyo fundamental para el Comité Pro Paz en Chile, para el CAREF en la Argentina y para el Comité de Iglesias en el Paraguay.

Al mismo tiempo y reforzando la tendencia anterior, la Iglesia Discípulos de Cristo en los EE.UU. ha pertenecido a un grupo de iglesias protestantes históricas denominadas corriente principal (“mainline”) que se caracteriza por una posición mas favorable a la defensa de los derechos civiles, igualdad de género y justicia social, y que contrasta con otras tendencias protestantes como los evangélicos, fundamentalistas y carismáticos, considerados mas conservadores.

La violación de los derechos humanos había comenzado a convertirse en un tema en el escenario internacional, particularmente a partir de las dictaduras represivas que se habían instalado en todos los países del Cono Sur, desde el año 1973. Si bien el gobierno Carter todavía no se había iniciado, la presión del Congreso de los EE.UU. con mayoría demócrata y las denuncias de las organizaciones de defensa de los derechos humanos eran crecientes.

Por otro lado, después de la crisis de fines de los años 60, retornó por un tiempo la calma en las relaciones entre la Iglesia Católica y el Gobierno en el Paraguay, aunque nunca se volvió a la armonía de otros tiempos. Pero la represión de mediados de los años 70  a sacerdotes, instituciones como el Colegio Cristo Rey y a la Misión de la Amistad, y organizaciones sociales de inspiración cristiana volvió a crear un clima de cierta tensión.

Estos factores hacían que el dictador se inclinase a hacer algunas concesiones. La tolerancia a la labor del Comité de Iglesias, podría ser una oportunidad de recomponer las relaciones con la Iglesia Católica.

La Iglesia Católica designó al Obispo de Encarnación Juan Bockwinkel, de nacionalidad alemana, para representarla en el Comité.   “Nuestro tanque alemán es Bockwinkel, cuando se necesita hablar con Stroessner y Pastor Coronel”  afirmaba Ihle. Como Obispo y representante de la Iglesia mayoritaria, tenía más peso con las autoridades. La elección de un extranjero no fue casualidad. De alguna manera, eran menos vulnerables a la acción del régimen. Los demás integrantes de la directiva eran el pastor Honer, de la Iglesia Evangélica Alemana de Asunción, substituido posteriormente por Armin Ihle y Luis del Pilar, de la iglesia Discípulos de Cristo, substituido poco después por George Wiley.

El cargo de Secretario Ejecutivo fue ocupado por el Padre José María Blanch que junto con el Pastor Ihle, fueron las dos figuras principales en la conducción de los asuntos del Comité. A diferencia de los representantes de las demás iglesias, Ihle se involucraba diariamente con las actividades del Comité y junto al Padre Blanch, fueron los ejecutivos principales.

Entre los funcionarios del Comité de Iglesias en los primeros años estuvieron Rosa María Ortiz, Mabel Gutiérrez, Indalecio Riquelme, Tomas Palau, Jorge Aguade, Francisco de Vargas y Heriberto Alegre

REUNIÓN CON STROESSNER

Ese día la reunión terminó antes de lo esperado. Hubo consenso en relación a la decisión que fue adoptada: reunirse con Stroessner. Los argumentos eran lógicos y consistentes. Stroessner llevaba muy en cuenta el poder de la iglesia. Jamás se negaría a recibir a un Obispo católico.

Poco después, los directivos del Comité de Iglesias, ingresaban al Palacio. Un poco adelante, como encabezando el grupo iba el Obispo Bockwinkel. Representaba la autoridad de la Iglesia Católica que Stroessner como político reconocía.

Rodeaban a Bockwinkel, los pastores Luis del Pilar y Armín Ihle. Jamás, en circunstancias normales, Stroessner recibiría a pastores protestantes que viniesen con un cometido semejante.

El Pastor Armin Ihle había llegado  Asunción hacía pocas semanas. Todavía no había regularizado su documentación. La visita que les fue encomendada le inquietaba ciertamente, pero no llegaba a despojarle de la calma que comenzó a sentir al arribar a Paraguay, después de que logró escapar a las bandas paramilitares que en la Argentina intentaron matarle.

-Don Mario, deseamos hablar con Su Excelencia.

El secretario privado del dictador era el filtro ineludible para llegar al presidente. En la pequeña antesala varios ministros aguardaban paciente o impacientemente ser recibidos. Entre un ministro y el dictador la distancia era abismal. En realidad, cualquiera que ingresaba en la antesala del supremo era invadido inmediatamente por un sentimiento de inferioridad. La entrevista fue concedida y acompañados de Don Mario ingresaron al despacho presidencial.

-Señor Presidente, deseamos la libertad de Martín Almada, que está detenido en el penal de Emboscada.

Stroessner tomó el teléfono y llamó al Ministro del Interior, Sabino Montanaro. En menos de 24 horas la orden de libertad fue cumplida.

IHLE EN LA ARGENTINA

Después de su primera fase en Paraguay, en los años 66-68, Ihle se trasladó a la Argentina en donde continuó su labor en el Valle del Río Negro, zona norte de la Patagonia.

A fines de 1969 se trasladó a Buenos Aires, para trabajar con las comunidades evangélicas, principalmente de migrantes provenientes de Entre Ríos. Se casó con Sonia Kimmich, maestra  argentina, “el amor de su vida” durante 45 años.

Ilhe continuó estudiando en el Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET), creado por 8 iglesias protestantes. El ISEDET fue un centro de pensamiento de gran influencia en el continente, que contó con la participación de teólogos prestigiosos como el Pastor José Miguez Bonini, uno de los fundadores de la teología de la liberación.

A inicios de los años 70, la dictadura y la represión se instalaron en varios países de América Latina. Miles de refugiados chilenos llegaron a la Argentina y comenzaron a golpear las puertas de entidades religiosas. Se conformó entonces la Comisión Argentina para Refugiados (CAREF) con la participación de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina (IEMA) , la Iglesia Evangélica Luterana Unida (IELU), la Iglesia Discípulos de Cristo y la Iglesia Evangélica Alemana de Río de la Plata (IERP).  Esta última reúne a las congregaciones de Paraguay, Uruguay y Argentina y está asociada a la Iglesia Evangélica en Alemania, una de las dos iglesias principales en ese país. Ihle fue uno de los fundadores del CAREF, con el cual comenzó a adquirir intensidad su labor de defensa de los Derechos Humanos y como él recuerda “cambió para siempre mi biografía”.

Ihle fue Secretario Ejecutivo del CAREF desde  que en mayo de 1975, un comando uruguayo allanó la casa del entonces director de CAREF, el pastor luterano Luis Pereyra, que se vio obligado a partir para el exilio.

La represión en la Argentina fue creciendo. Fueron años terribles. Amenazado también por la Triple A tuvo que desarrollar su tarea de defensa de los derechos humanos en circunstancias difíciles.

En marzo de 1976, cuatro días después del golpe militar, Ihle fue secuestrado por un comando de la Triple A. Pasó la noche bajo la mirada atenta de una metralleta. Sus captores decidieron liberarle al día siguiente. Su condición de pastor y extranjero habría pesado favorablemente en ese momento.

Elizabeth Käseman, alemana, socióloga y estudiante de economía fue secuestrada el 8 de marzo de 1977. Ihle intentó negociar su liberación pagando a los captores. Exigió que envíen una foto de la estudiante con el diario del día. La tentativa fue infructuosa y el cuerpo de la estudiante asesinada apareció poco después.

Finalmente, la situación se hizo insostenible. El IERP decidió que Ihle debía abandonar la Argentina. La parroquia de la Congregación Evangélica Alemana en Asunción estaba vacante, se postuló y fue aceptado.

A fines de junio de 1977 llegaba al Paraguay, incorporándose inmediatamente al Comité de Iglesias en reemplazo del pastor Honer. Apenas 15 días después de llegar a Asunción se inició la represión a un grupo nucleado en torno a la Revista Criterio, liderado por Juan Félix Pon Bogado Gondra.

CASAMIENTO DE SILVANO TESEI

Silvano Tesei estuvo entre los primeros funcionarios del Comité de Iglesias, habiendo ingresado a comienzos de 1977. Sacerdote franciscano italiano, llegó al Paraguay en agosto de 1973, dos años después de haberse ordenado. Trabajó durante varios años en el distrito de Felipe Matiauda, actualmente Yatayty del Norte, en el Departamento de San Pedro, donde realizó su trabajo pastoral con los campesinos organizados en comunidades de base.

Varios años después Tesei se enamoró de una paraguaya. Decidió abandonar el sacerdocio y comenzó a trabajar en 1977 en el Comité de Iglesias. Después de obtener la autorización papal, Silvano decidió casarse. Enterado el Padre Ihle, su primera reacción fue “vamos a hacer un rito ecuménico”. La ceremonia tuvo lugar en la Iglesia Virgen de Fatima, en el barrio Sajonia en Asunción con la presencia de los compañeros de trabajo del Comité de Iglesias. Fue oficiada conjuntamente por el sacerdote católico Antonio Cagna, el Pastor Armin Ihle de la Congregación Evangélica  y el Pastor George Wiley de la Iglesia Discípulos de Cristo.

Desde la Reforma Protestante y la Contrarreforma del Siglo XVI, en que cruentos enfrentamientos tuvieron lugar por motivos religiosos,  existió rivalidad y una absoluta falta de dialogo entre las iglesias cristianas. Cada una celebraba su propio culto y mantenía sus propias obras sociales. Esto comenzó a cambiar a comienzos del siglo XX. Pero el dialogo entre iglesias tuvo un impulso favorable particularmente con la creación del Consejo Mundial de Iglesias en 1948 y el Concilio Vaticano II que concluyó en 1965.

Este cambio de paradigma se reflejó en la unión de diversas iglesias en los países del Cono Sur, que lucharon coordinadamente en la defensa de los derechos humanos violentados por las dictaduras que se instalaron en los diversos países. El Pastor Ihle encarnaba ese espíritu ecuménico que se fue abriendo paso a pesar de las diferencias doctrinales significativas que subsistieron sobre temas religiosos como la adoración de los Santos, María o el sentido de la

DISPUTA EN LA IGLESIA

La IERP como la mayoría de las iglesias nacidas de la reforma protestante, tiene un sistema de organización menos vertical que la Iglesia Católica. Los fieles se inscriben como miembros y se organizan en congregaciones, como la Congregación Evangélica de Asunción, que está liderado por un Consejo Directivo elegido en Asamblea por un período determinado. Este consejo  contrata un pastor. Por lo tanto, hay una subordinación laboral del pastor al Consejo Directivo aunque hay una autoridad compartida entre el pastor y los directivos en la conducción de la Iglesia.

En 1977 Ihle fue contratado por la congregación de Asunción. Pero la relación de Ihle con los directivos de la congregación fue conflictiva.  Algunos fieles y miembros del Consejo Directivo, particularmente el Presidente de la congregación,  Enrique Strubing Hansen, que era general y médico, no estaban de acuerdo con el involucramiento de Ihle en la defensa de los derechos Humanos. Ihle trató de conciliar con Strubing, pero finalmente tuvo que enfrentarse. “Llega un momento que hay que definirse: estas a favor o estas en contra” recuerda Ihle, haciendo un paralelo con la actitud de su Hermandad en Alemania, que junto a otras congregaciones de la Iglesia Evangélica Alemana se negó a apoyar a Hitler, a diferencia de la postura oficial de esa iglesia.

En dos oportunidades, Ihle, a la vuelta de sus vacaciones, recibió una nota comunicándole que había cesado en sus funciones como pastor. Los directivos que se oponían a su gestión argumentaban que no estaban en desacuerdo con la política de defensa de derechos humanos, pero que con esa política se ponía en riesgo a la congregación.

El Sínodo de la IERP y particularmente el Presidente de la IERP Rodolfo Reinich dio su respaldo a Ihle en diversas ocasiones, lo que posibilitó que continúe como Pastor de la congregación de Asunción. Finalmente en 1995, los directivos prevalecieron. Ihle fue contratado por la Congregación de Montevideo.

INFANCIA

Armín Ihle nació en Ludehscheid, Alemania, en 1944,  una pequeña ciudad minera cerca de Colonia, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial. La situación económica de entonces era difícil. Cuando las tropas de ocupación todavía se encontraban en Alemania, el pequeño Armín y otros chicos del pueblo esperaban a los camiones de las Fuerzas Aliadas que transportaban carbón. En una curva pronunciada el vehículo siempre dejaba caer un poco de la carga y entonces los niños corrían a recoger el carbón, cargaban en una bolsa y llevaban a sus casas para calentar el ambiente en el crudo invierno.

El padre, profesional militar, entonces con 30 años, pasó a la vida civil al acabar la guerra. Desde entonces acompañó a la madre en la administración de una despensa.

En su adolescencia Armín frecuentó la Asociación Cristiana de Jóvenes en donde nació su inclinación hacia la vida religiosa. Una intensa actividad en círculos bíblicos, campamentos y deportes fue consolidando la vocación religiosa de toda una generación. Más de 20 jóvenes se tornaron Pastores, entre ellos el joven Armín

PARAGUAY PRIMERA ETAPA

El vapor Giulio Cesare arribó al puerto de Buenos Aires, después de 16 días de viaje. Era el año 1966. A bordo estaba Armín Ihle. Pocas semanas antes había concluido sus estudios en el Seminario “Hermandad de Bahnau”. Tenía entonces 22 años y se le había designado pastor auxiliar de la Congregación Evangélica de Asunción para atender los fieles de Yegros, Nueva Germania y Colonia Independencia en el Paraguay.

“Necesitamos al tercer hombre”, fueron las palabras con que el pastor Ihle fue saludado al llegar por primera vez a Nueva Germania, una colonia fundada en 1887 por inmigrantes alemanes, cuyos descendientes hablaban un perfecto guaraní, un razonable alemán y un mal español. Dos fieles se encontraban jugando una partida de naipes en la que era considerada la más paraguaya de las parroquias desde el punto de vista cultural, a pesar de que su fundador Bernhard  Förster, cuñado del filósofo Nietzsche pretendía que allí podría desarrollarse la “raza pura”.

Desplazándose en su moto MBW 250cc. el joven pastor Ihle durante dos años atendió las parroquias de la Iglesia Evangélica Alemana de Yegros, Independencia y Nueva Germania.

No llegó a aprender el español, dedicándose al culto y a la construcción de iglesias. Conoció al Gral. Patricio Colmán y escuchó de sus andanzas, pero en esta primera fase de su estadía en el Paraguay, su encierro en la comunidad religiosa alemana no le permitió desarrollar una visión de la problemática del país.

PROCESADO POR LA DICTADURA

Ihle junto al Padre Blanch fueron los nexos con toda la red internacional de organismos de defensa de los derechos humanos que apoyaron la labor del Comité. La vasta experiencia internacional que acumuló desde la Argentina, la utilizó para fortalecer el respaldo internacional a la labor de defensa de los Derechos Humanos en Paraguay.

El primer programa del Comité de Iglesias fue la asistencia a los presos cuando todavía se encontraban en las comisarías. En septiembre de 1976 se habilitó el Penal de Emboscada. Posteriormente se inició un programa de asistencia a las familias de los presos y víctimas, muchas de las cuales quedaron en total desamparo por la muerte o prisión de los padres. Siguieron programas de reinserción laboral, vivienda, tierra, asistencia a los migrantes en las zonas fronterizas etc.

Siempre moderado en sus apreciaciones, Ihle cuidaba de tomar la debida distancia de las distintas tendencias políticas. Su talento para la comunicación contribuyó a la sobrevivencia del Comité en los días difíciles en que la intolerancia dominaba en las esferas oficiales, y en las antesalas del poder se rendía un culto obsesivo al supremo. Tal era el clima que reinaba que una vez Ihle tuvo la impresión de que desligaron el aire acondicionado a la llegada del dictador para que ningún barullo, por más mínimo pueda perturbarle.

El régimen sin embargo, trató de eliminarlo. En 1987 soportó una demanda promovida desde  la Fiscalía General por “falsa denuncia contra el Estado”,  por haber denunciado una matanza de indígenas en Horqueta, Departamento de Concepción, cuyos cuerpos nunca fueron hallados, al igual que otras tantas víctimas de la dictadura desaparecidas. Fue condenado a pagar una multa y salir del país, pero pocas semanas después con el golpe de febrero del 89 fue absuelto.

Desde entonces, estuvo a cargo de la congregación evangélica en Montevideo, y continuó desarrollando una profícua labor en el ámbito de la defensa de los derechos humanos.

PD: En el año 1978 el Pastor Ilhe fue uno de principales negociadores que permitió que el gobierno decida poner en libertad a cinco presos que llevábamos 57 días de huelga de hambre. Años después, en 1994, tuve la oportunidad de entrevistarle y publicar una serie de notas en el Diario Hoy, que sirvieron de base a este artículo.

BIBLIOGRAFÍA

Entrevista a Armin Ihle. Por Eugenio Albrecht https://www.youtube.com/watch?v=0FH98wR27e4

María Teresa Piñero Iglesias. Protestantes y Terrorismo de Estado. Facultad de Ciencias Sociales Universidad de Buenos Aires

Padre José María Blanch. Entrevista del autor. Octubre 2015

Silvano Tesei. Entrevista del autor. Octubre 2015.

Eduardo Bogado Tabacman. Armin Ihle, un pastor protestante en la historia del Paraguay. Diario Hoy. 11 y 12 de diciembre de 1994.

 

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