En las elecciones recientes, el movimiento Despertar Ciudadano liderado por Maxi Urbieta presentó una propuesta interesante de participación ciudadana en el parlamento denominada http://www.yovoto.com.py/ a través del cual la ciudadanía podría directamente votar en el parlamento. En la misma temática, enriqueciendo la reflexión, fue lanzado un nuevo libro, “El parlamento abierto en la era de internet. Puede el pueblo participar con el legislativo en la elaboración de las leyes?”  de Cristiano Faría, primero en su versión en portugués y luego en inglés

Faria analiza  el rol de las nuevas tecnologías en el desarrollo de formas de democracia directa, focalizándose en experiencias relacionadas a la participación ciudadana en el parlamento. Analiza diversas experiencias a nivel mundial desde e-democracia en Brasil, Senador Virtual en Chile y experiencias similares en otras regiones, como Nueva Zelandia o Cataluña.

Nos referimos aquí a la experiencia de e-democracia en Brasil. El portal e-Democracia fue lanzado por la Cámara de Diputados del Brasil el 3 de junio de 2009.  El portal permite a los ciudadanos involucrarse en el proceso legislativo a través de Internet participando en los  procesos de deliberación en las comunidades virtuales legislativas sobre tópicos específicos relacionados a proyectos de ley en discusión. Además los ciudadanos pueden presentar propuestas de texto legislativo, construidas de forma colaborativa por los participantes de la comunidad en interacción con los parlamentarios.

Por ejemplo, se creó una comunidad virtual legislativa sobre cambio climático. Fueron establecidos los siguientes foros sobre cambio climático que coinciden con las secciones del proyecto de ley: debates generales  sobre el cambio climático, financiación de la política nacional de cambio climático, la armonización de conceptos en el marco de la política nacional de cambio climático y los principios, directrices y objetivos de las políticas nacionales.

Otra comunidad virtual fue creada sobre el Estatuto de la Juventud, un proyecto de ley. Los debates virtuales desarrollados sobre el proyecto finalmente redundaron en cuatro conjuntos de contribuciones que fueron adaptados e incorporados por los parlamentarios al proyecto de ley finalmente aprobado.

Según Faria (2012) el consultor legislativo es una figura clave que juega un rol fundamental en este proceso. El consultor legislativo asesora normalmente a los parlamentarios y dentro del programa de e-Democracia adquiere gran relevancia para lograr eficacia del proceso de participación, ya que estos consultores realizan el el trabajo de procesamiento y organización de los contenidos de los debates.

Los consultores elaboran resúmenes con los puntos claves discutidos para que los parlamentarios puedan comprender los comentarios y propuestas realizados por los participantes, ya que muchos legisladores no tienen tiempo para acceder directamente al portal. Por otro lado, los consultores desarrollan el análisis la viabilidad técnica de las ideas y sugerencias, de modo que el parlamentario responsable de la elaboración del dictamen y de la redacción del texto final del proyecto de ley pueda decir que propuestas serán aceptadas e incorporadas en el nuevo texto.

La participación en el proyecto e-Democracia, sin embargo, ha sido relativamente baja. En el primer año de funcionamiento se crearon 6 comunidades virtuales, dentro de los cuales funcionaron 30 fórums temáticos, se realizaron 716 contribuciones y se registraron 4.371 participantes.

Esta baja participación se debe a diversos factores. Por un lado, la dificultad de comprender el proceso participativo del programa e-Democracia, así como para entender el proceso legislativo de los proyectos de ley en discusión en la plataforma.

Faria (2012) considera que otro aspecto relevante que explica la relativamente baja participación en las comunidades de e-Democracia es la de falta mecanismos para promover el conocimiento de las discusiones por el sector del público que no participa en e-Democracia y ni siquiera sabe de su existencia. Es notable la ausencia de al menos tres aspectos fundamentales en este sentido: la falta de integración con plataformas de redes sociales; la ausencia de instrumentos de disponibilización como RSS y de mecanismos para compartir contenidos, como los botones para enviar y compartir contenidos en las redes sociales, y finalmente la no utilización de herramientas para hacer un seguimiento de los debates que se dan en las redes, fuera de la plataforma de e-Democracia.

Otra dificultad es el carácter no lineal de los debates parlamentarios que no siguen una secuencia estándar y varían en función de diversos factores específicos para cada proyecto de ley, de modo tal que se produce una falta de sincronización entre el debate en e-Democracia y el proceso legislativo real. El factor político también altera el proceso que sigue un proyecto de ley. Finalmente, los diferentes formatos y posibilidades que brinda e-Democracia, configuran una cierta complejidad en los debates de los participantes.

Según Faria (2012) el sistema requiere más cantidad y calidad de los recursos humanos, ya que las tareas necesarias incluyen entre otros la preparación y el diseño de la estructura de la discusión en la fase previa a la participación, actividades de moderación, articulación entre parlamentarios y participantes, y presentación de informes posteriores a la participación.

El análisis de e-democracia es una de las experiencias analizadas por Faria. Se puede acceder a la versión completa del libro en http://bit.ly/Ar1w3e  y enriquecer la reflexión propuesta por el Movimiento Despertar Ciudadano en las recientes elecciones. (Foto: periódico E´a).

 

Ciudadanos en leyes

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